Una elección más, una campaña más que a nivel nacional resultó como siempre,
epítetos, denuncias, acusaciones y poco
y nada en algunos casos de hablar sobre el futuro de esta pobre Argentina que
llora por los cuatros puntos, la
decadencia en que se encuentra.
Donde abundan los planes sociales
y falta productividad, trabajo. Palabra que muchos ignoran y no saben que es trabajar,
donde un preso cobra un sueldo mayor a un jubilado; donde las
inundaciones hacen estragos, muere gente,
se quedan sin su vivienda y les
arriman un colchón como premio a su
resignación.
Donde los grandes terratenientes
hacen negocios con la soja y los pequeños campesinos sobreviven como pueden.
La droga, la delincuencia, los
secuestros virtuales a la orden del día. Los canales de TV hablando de
asesinatos, robos, como en cadena todo el día todos repitiendo lo mismo, con
saña y morbosidad.
El salario que no alcanza para el sustento
básico porque la inflación se come a los
aumentos que puedan proporcionar. La educación cada vez más degradada,
avance, siga avanzando de grado no importa si no sabe nada.
Pero escuchando a los
gobernantes en su diaria cháchara, este es un país donde no
pasa nada malo, todo está bien y aún se arriesgan a decir que los que dicen la verdad son unos
mentirosos.
Un país rico en donde no tendría que haber indigentes ni gente en situacion de calle, por todos los recursos que tiene: minería, gas, petróleo, campos. ganado, pesca, industrias, etc. etc los cuatro climas todo el año, que bien administrado y sin robar sería un verdadero paraíso.
Pinamar es un pañuelito en la
provincia, sin embargo tiene vestigios de lo que sucede en todo el país;
imposible quedar al margen porque la
variopinta especie de políticos o que pretenden ser políticos, hace del lugar un carnaval con los carteles colgados y no faltan las acusaciones,
denuncias, de algunos sectores y poca o
nada propuestas.
Quizá todavía no se han dado
cuenta que ya la comunidad
no tiene paciencia para escuchar versos
y si, espera obras concretas que de las
dieciséis listas que se presentaron sólo
unas poquitas escribieron y publicaron
cosas que importan y
transparentando nombres de quienes estarán a la cabeza del proyecto .
Somos dueños de nuestra decisión
pero sin olvidar que lo que elijamos para que nos gobiernen durante cuatro años, deberán ser honestos, humildes y buenos administradores
porque para ello les pagamos.
No importa si no es o fue
político; en un pueblo chico generalmente todos nos conocemos y sangre nueva puede cambiar o mejorar nuestro sistema de vida. Un
Legislativo heterogéneo puede traer varias ideas, siempre y cuando haya concenso y se deje de lado el egoísmo de poder; no así las
mayorías de una fracción porque a la larga se ceban y terminan haciendo los que les plazca.
Piense su voto y sin miedo vote
bien, por usted y por todos.
Nelly Maletich
Responsable Dunas al Viento
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